El nuevo gramado híbrido se somete a pruebas semanales que certifican estándares FIFA. Para mostrar estos cuidados, Sencia realizó una actividad educativa con periodistas, acercándolos a los procedimientos técnicos y científicos que hay detrás.
El estadio Nemesio Camacho, ícono del fútbol colombiano y de la vida cultural de Bogotá, vive una transformación histórica. Desde julio de este año, su gramilla híbrida conjuga tradición, modernidad y ciencia: cada semana es sometida a controles que garantizan que el campo cumpla con los más altos estándares de la FIFA.
Este avance hace parte del plan integral liderado por Sencia, operador y administrador del estadio desde octubre de 2024, que busca consolidar el escenario como un referente regional en sostenibilidad, innovación y experiencia deportiva. La firma belga GrassMax Systems, líder a nivel mundial en este tipo de procesos, y que ha implementado esta tecnología en estadios como el Santiago Bernabéu en Madrid, el Maracaná en Río de Janeiro o el Parque de los Príncipes en París, y próximamente en estadios sedes del próximo Mundial, ejecutó el proceso de hibridación en Bogotá.
El trabajo contó con el respaldo de Equiver, la empresa más importante del sector en Colombia y con más de 20 años de experiencia en el mantenimiento de canchas. El sistema combina 85% de césped natural y 15% de fibras sintéticas, cosidas cada 2 cm² sobre una base de kikuyo grass, resistente al clima frío de la capital. A ello se sumaron equipos especializados importados de Europa y Estados Unidos, capaces de inyectar arena y mejorar el suelo sin levantar el terreno, además de un riego inteligente que optimiza el consumo de agua y fertilizantes.
La ciencia detrás del campo

La diferencia está en el rigor científico y tecnológico. Cada semana se analizan muestras que miden nivelación, compactación, infiltración, rodadura y pique del balón, además de la resistencia del terreno al tráfico y la torsión. También se controlan parámetros de altura: el kikuyo crece por encima de los 22 mm, mientras que la fibra sintética no supera los 18 mm.
Para Juan Carlos Salamanca, gerente de Equiver, aliado estratégico de Sencia, los avances son claros. “Hacemos un trabajo muy juicioso con ingenieros agrónomos, topógrafos e hidrosanitarios, todos enfocados en que el campo mejore día a día y puedo informar que el proceso va muy bien. La cancha es un ser vivo, necesita adaptarse. La variedad de césped que tenemos es casi única, presente en México, Ecuador y Colombia, y aunque reacciona muy bien también requiere su proceso de transición. Vamos muy bien”.
En este marco, Sencia organizó una experiencia exclusiva con periodistas de radio, televisión, prensa escrita y medios digitales, quienes se convirtieron en ‘agrónomos por un día’. Durante la jornada conocieron de cerca los procesos técnicos y científicos que garantizan la calidad del gramado híbrido y comprendieron cómo la innovación y la sostenibilidad se combinan para mantener el estadio al compás de las exigencias reglamentarias.
Una cancha puesta a prueba
Aunque la instalación inicial fue exitosa, la cancha requiere un proceso de estabilización aproximado de seis meses. En este tiempo se realizan pruebas constantes del terreno, se toman muestras semanales y se analizan factores clave: nivelación de la superficie, drenaje eficiente, velocidad y rebote del balón dentro de los estándares internacionales, resistencia al tráfico y torsión de la grama, compactación apropiada del terreno y altura del césped dentro de los parámetros requeridos.
Durante los últimos dos meses, el campo de juego ha mostrado un desarrollo positivo. Entre julio y septiembre de este año, el Nemesio Camacho recibió más de 17 partidos y cuatro conciertos, con un desempeño comparable al de escenarios europeos sometidos a calendarios exigentes.
“Queremos brindar una mejor experiencia, por eso nos aliamos con los mejores del mundo, como GrassMax, para traer a Bogotá una tecnología que es la tendencia en el fútbol mundial. Sabemos que la grama híbrida atraviesa un proceso natural de asentamiento, pero nuestra prioridad es el fútbol y garantizar las mejores condiciones para su práctica. Al mismo tiempo, entendemos que Bogotá es una ciudad con una gran oferta cultural y artística, y queremos que el estadio sea el escenario en el que convivan todas las formas de entretenimiento”, afirma Mauricio Hoyos, CEO de Sencia.